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martes, 4 de octubre de 2011

¡Cásate!...



Dicen que cuando alguien muere,
solo su cuerpo se zozobra,
y mal dicen que alma llora,
impertinente y lúcida en el mundo;
yo solo creo en las verdades,
y no en lo que en el mundo aflora.


Gimen por el pueblo,
que te han visto hoy con él,
y con una mancha en tu vestido,
me han dicho que has aparecido
¡Oh mis ojos que no quieren verte!
Y si sin dicha he de morir,
solo será por no tenerte.


Ayer lloré, cuando me dejaste,
mal codicié tu cercanía,
al pasar por la serranía
en el pueblo que nos vio crecer;
entre deseos te he pedido,
¡No visites mi lecho de descanso!
cuando tenga que fenecer.


Hoy he visto unos ojos,
lloriqueando y suplicando,
con clemencia me pedían
con el arte que solo el mentiroso,
solo fije mi vista y me vi,
no como creí, no era hermoso.


¿Supiste que me voy?
entre llantos, listeza y agobio
de la gente que me quiere;
no se si te quedarás llorando
pues más nada puedes hacer,
solo oír mi ultimo pedido;
¡Cásate! ha de ser.


Cásate, por que si no lo haces
en dos siglos tus bisnietos,
leerán mis paráfrasis,
¡Y te condenarán vilmente!
en la tumba que reposes,
hasta que tu alma demente,
sea olvidada por la gente.


Dicen que del árbol caído,
todos hacen su provecho,
y una vez que yo me vaya
cual lobos rapaces tus verdugos,
han de venir a comerte,
y si en el herirte esta el arte,
ellos se han de ir sin devorarte.


Y duele más un alma herida,
un alma herida sin perdón
duele más que el cuerpo,
que una astilla o un gran hincón;
duele amor del cielo,
así como en el alma un ardor,
no lo escribo cariño mío,
acabé con mis poemas,
cásate, hoy me voy.

martes, 28 de junio de 2011

Cuando acabe la canción...


Comienza la canción,
Unos pequeños golpecitos,
Penetrantes tal la humedad,
Inquebrantablemente árido,
La canción del olvido,
De los recuerdos y “el a veces”,
Cosas que nunca sentimos,
Palabras sin decir,
El pendiente padecido,
¡Melancolía, Melancolía!
Lloraré cuando no estés más,
Como cuando me dejó ella,
Como cuando me dejó la alegría.


Tal vez viva un día más,
No quiero molestarte,
Solo soñar mil palabras,
E infinitamente ser poeta,
Es lo que amo tras mucho,
Lo que amo tras mi debilidad,
¡Perdí, Lo sé, Perdí!
Sé que perdí desde que nací,
Pero gané desde que en mi vida,
No hubo espacio para el vacio,
Solo letras y sonrisas,
Palabras y gruñidos,
Y hasta frases con llanto,
Y sigo,
Sigo en la travesía,
Sigo en la melodía,
Hasta que una noche inesperada,
(Tiene que ser noche)
Me vaya o me lleven,
Y solo queden mis palabras,
Cuando acabe la canción.