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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Imperfección...


En las penas,
he visto lo surreal,
cruzar mi ventana
¡Que bonitos ojos!
los que no miran,
los que me perciben.

En lo especial,
he visto su espíritu;
que rara es la pobreza
comparada a la riqueza,
esa que es del alma,
esa que no se deja.

En su camino sin pies,
he puesto mi sostén,
he de pisar sus pisadas,
he de caminar por ahí,
en sus pasos que no piden,
en sus pasos que no ven.

Su desfigurado rostro,
del terciopelo la envidia,
de perfecto  salubre,
ha tocado mi mano,
con caricias solemnes,
he descubierto la vida.  


Una cruel vista loca,
que mira con inocencia,
lo que con clemencia llora,
en sus noches de enojo,
preguntando el por qué,
que el viento recusa.

Su perfecto error
ha vituperado la tarde,
ha enloquecido las aguas,
el viento del sur,
me ha traído sonrisas,
me ha enseñado a vivir.

¡Adiós bello pueblo!
en tus llanos secos,
has empapado mi día,
me has visto crecer
¡Adiós imperfectos!
¡Adiós perfección!

martes, 27 de septiembre de 2011

Eres mi sol, mi único sol...


Montadas de un hipogrifo,
por el cielo violeta vuelan,
las esperanzas en vida;
más allá a lo lejos,
llega la primavera.


Los riachuelos cantan,
con magia de dioses,
mientras espantadas las rocas,
chillan vigorosamente,
y así nacen los diamantes.


¡Cuánto te amo!
y el atardecer ha llegado,
flotan las nubes a tu lado,
¿cómo estará el mar?
no, solo se de mi.


Yo tengo la mente grande,
no sé si es de amargura,
o si de locuras estoy lleno,
más que de ilusión,
bien, te quiero.


Hoy mis manos tiemblan,
más que cansado,
tal vez te conozca,
te dedico mis fuerzas,
si estás al otro lado.


Aunque un niño débil soy,
todas mis fuerzas para ti,
te amo y no veo tu bondad,
mientras en tu caridad,
todo lo que puedo hacer.


Nunca he conocido
el cansancio como el de hoy,
no quiero hablar de lo que hay,
y si no hay nada,
quiero vivir en tu silencio.


Mira como gozan los prados,
como los arboles estilan alegría;
si bailar pueden con felicidad,
se habría inventado,
nuestro baile inevitable.


Cuando los problemas vengan,
y aún no este yo; para cuidarte,
solo sé un secreto del aire,
¡el viento cambia de dirección!
mándamelos y lucharemos.


Tal vez nunca lo sepas
¿Quién sabe que hay magia?
solo las que creen en ella,
yo creo en ti,
y sin duda; vives.

Ni un paso más...


Ni un paso más,
trato de evadirme,
de rendirme vengo
te tengo en mi cabeza,
y reza mi corazón;
una leve oración,
como canción suena,
de pena ha de ser.


¡Cuidado! De volver,
dicen que de regreso,
ileso nadie ha vuelto,
inertes se han visto;
Insisto, no vuelvas,
mas pruebas te aviso,
es conciso la ida,
a tu venida, muero.


No mires,
nisiquiera eso,
te beso en mi mente,
presente ya no estás,
ahora vas sin mi,
sin mi mismo voy yo,
se cayó mi alma aquí,
hasta aquí llego yo.


Adiós lamento,
el momento ha llegado,
ha rayado el alba
de lo malva lo dificil,
ha sosegado mi alma dócil,
solo sigo al destino,
mohino mi cuerpo,
en el camino sigue.


Ni un paso más,
suplica el caminante,
en su incesante sendero,
el cordero muere,
y si viniere la bestia,
de agustia morirías,
y si no te irías,
se va tu tiempo.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Adiós Madrugada...

    

Hola madrugada, alguien dijo que llegarías. Pero no me dijeron cómo era tu silencio y soledad. Hola madrugada, te esperé irremediablemente mucho y me has decepcionado. No hay más que palabras, y los postes de luz alumbrando desde lo lejos de mi pueblo. ¿Qué eres madrugada? Porque estás tan humillada y todos descansan sobre tu lecho. Y ¿porqué hombres locos en la calle, gritan, caen ebrios sobre tus pies y jamás los sacudes. ¿Por qué soportas los extremos? Por qué me has dejado solo frente al ordenador, y me arrebatas tu lecho de los ojos. ¡Que absurdo es el café! Me malogra horriblemente los intestinos y encima no me deja dormir. Lo amo, pero lo dejaré, dejaré caerlo desde el onceavo piso donde estoy.


Hola madrugada, gracias por tus palabras, me has vuelto un escritor sin conocimiento de las metáforas y reglas literales. ¿A quién le importa, no? Si el talento la gente no lo aprecia, solo la fama y el dinero. ¿Entonces que importa? Quisiera decir palabras feas, pero mis principios me tapan la boca, y eso es bueno, porque mis principios son mis principios.


Gracias por estar conmigo madrugada, por dejarme solo y por estar acompañado, porque después de todo has de ser alguien de a quien todo el mundo se burla, yo, en el pasado, ahora casi nada ha cambiado, sigo reposando entre ti, mientras los demás sueñan, yo cumplo mis sueños. Adiós madrugada.

viernes, 19 de agosto de 2011

Dibújame una sonrisa...

Tengo tu sonrisa,
grabada en mi mente
pero en cuanto vino la brisa
ya estabas ausente,
todo sucedió tan de prisa,
todo sucedió en mi mente.


Tengo tu honor,
entre el fuego y mi valentía,
en mis cantos en tenor,
para salvarme de la hipocresía,
¡Adiós! a aquel estupor,
lo sé; vivimos con alegría.


Gracias por tus abrazos,
por todos tus sentidos,
en todos los tropiezos,
me has levantado del suelo,
y en mis momentos escasos,
no ha habido más consuelo.


Extraño tu firmeza,
¿Por qué te fuiste?
¿Por qué olvidaste nuestra promesa?
como un ave sin alpiste,
me lamento con torpeza,
¿Cómo más estar? Si ya no volviste.


Me dejaste tus rimas
como ves, padezco con ellas,
gracias por tu talento,
tus minutos inmortales,
tus escenas triviales,
tu desinteresado aliento.


Hoy te extraño más que nunca,
solo que el nunca es nada,
y tu fuiste cual ave nodriza
en mil segundos en la ensenada,
hoy te reclamo; con un por favor,
dibújame una sonrisa.